Ataïr es una celebración del amor.

Ataïr es una celebración del amor.

Es una leyenda china muy antigua que se encuentra en el origen del día de San Valentín que conocemos hoy. Según ésta, la estrella Ataïr se habría enamorado de la joven hada Vega cuando se bañaba con sus hermanas en un lago. Tras proponerle matrimonio a la joven hada, Ataïr resulta ser un esposo muy afectuoso y Vega una esposa maravillosa. Pero al descubrir que un simple mortal se había casado con un hada, la diosa de los cielos separó para siempre a los jóvenes amados, trazando un ancho río en el cielo, formando así la vía láctea. Una vez por año, todas las urracas del mundo forman un puente por encima del río, permitiendo que se encuentren los amados eternos durante una noche.

Es la historia de este amor eterno, en los orígenes amor prohibido y sin embargo amor verdadero, en la que se inspiró la historia del Champaña Ataïr. Un champaña que suena como un homenaje a todos los enamorados de por el mundo y que acompaña todos sus más bellos momentos de fiesta.

Ataïr es una celebración del amor. Una celebración de las jóvenes parejas y de las menos jóvenes también, una celebración de los flechazos, de las historias más locas y de las historias más sensatas.

Ataïr celebra a las parejas de enamorados, a las parejas que se enlazan, a aquellas que tienen muchos hijos y a las que tienen muchos proyectos. Ataïr celebra el amor que se presenta, el amor más irracional y también el que se instala sin que el tiempo influya en él.

Ataïr es una celebración de todas aquellas parejas que chispean y aquellas parejas a quienes el mundo les pertenece.

Ataïr

Ataïr es una celebración del amor.

Ataïr

Los champañas Ataïr están elaborados
en Brouillet, en las tierras de Champaña,
a algunos kilómetros de Reims.
 

Ataïr es una celebración del amor.